Tras 112 días de licencia, Rubén Rocha Moya regresó al cargo de gobernador de Sinaloa; Gobernación señala que fue una decisión personal, mientras Morena se deslinda y mandatarios de la 4T le piden actuar con “madurez y responsabilidad”.
El regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer 112 días separado del cargo, generó una serie de pronunciamientos políticos en los que el Gobierno federal, Morena y gobernadores de la Cuarta Transformación marcaron distancia de la decisión y refrendaron su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum.
La Secretaría de Gobernación informó que la reincorporación de Rocha Moya a sus funciones obedeció “exclusivamente a una determinación de carácter personal”, al tiempo que recordó que la Fiscalía General de la República mantiene abiertas carpetas de investigación relacionadas con las 10 personas señaladas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, entre ellas el gobernador sinaloense.
En su posicionamiento, Gobernación señaló que la Secretaría de Relaciones Exteriores ha solicitado de manera reiterada a las autoridades estadounidenses aportar las pruebas que sustenten los señalamientos realizados.
La dependencia federal puntualizó que corresponde a la Fiscalía General de la República, dentro de sus atribuciones y conforme avance de las investigaciones, proporcionar la información adicional que considere pertinente.
Asimismo, la Secretaría de Gobernación refrendó su respeto a las facultades de las instituciones competentes y al debido proceso en cualquier investigación relacionada con estos hechos.
Por su parte, Morena emitió un comunicado en el que se deslindó de la reincorporación de Rocha Moya al gobierno de Sinaloa, al asegurar que la dirigencia nacional del partido no tuvo conocimiento previo de su decisión.
“Morena se deslinda de esta decisión”, estableció el partido, al recordar que la separación del cargo ocurrió después de los señalamientos realizados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y que la FGR y otras autoridades mexicanas mantienen abiertas investigaciones al respecto.
El partido guinda sostuvo que será respetuoso del Estado de derecho, el debido proceso y los resultados de las investigaciones, además de comprometerse con los principios de transparencia, rendición de cuentas y respeto a las instituciones.
Más tarde, gobernadoras y gobernadores emanados de la Cuarta Transformación difundieron un pronunciamiento en el que expresaron su respaldo “total” a la presidenta Claudia Sheinbaum y fijaron una postura crítica ante decisiones individuales que, señalaron, puedan colocarse por encima del proyecto colectivo.
En el documento, los mandatarios afirmaron que en la Cuarta Transformación “las decisiones individuales jamás estarán por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano” y sostuvieron que ninguna autoridad debe actuar al margen de la ley o tomar determinaciones unilaterales que atenten contra el orden constitucional.
Los gobernadores hicieron un llamado directo a Rocha Moya a actuar con “madurez y responsabilidad” y advirtieron que los proyectos políticos personales o de grupo no tienen cabida cuando se contraponen con el bienestar de la nación.
El pronunciamiento también dejó claro el respaldo de los mandatarios estatales a Claudia Sheinbaum, a quien reconocieron como la presidenta legítima de México y señalaron que su conducción cuenta con el compromiso de los gobiernos estatales de la Cuarta Transformación.
“Frente a cualquier intento de división o personalismo, responderemos con cohesión, disciplina y trabajo por el pueblo”, señalaron.
Los gobernadores concluyeron su mensaje reivindicando el principio juarista: “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”, en un posicionamiento que coloca el regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa bajo el escrutinio político y de las instituciones encargadas de las investigaciones.




