El sacerdote José Alfredo Gallegos Lara, conocido popularmente como el Padre Pistolas, anunció públicamente que la Iglesia católica lo jubiló, aunque aseguró que no piensa retirarse de la actividad ni quedarse inmóvil por la edad.
A través de un video, el religioso afirmó que continuará ayudando a personas enfermas de cáncer y que mantendrá su labor sacerdotal desde una propiedad que construye en Chucándiro, Michoacán, donde actualmente reside.
Nacido en 1951 en Tarimoro, Guanajuato, el sacerdote señaló que quienes esperan verlo en una silla de ruedas tendrán que esperar sentados, pues, según expresó, todavía tiene energía para seguir trabajando y atendiendo a quienes acuden a él en busca de ayuda.
Como parte de sus planes para esta nueva etapa, explicó que pretende construir una capilla en su casa y habilitar un espacio ubicado a unos 500 metros de la iglesia para continuar con la atención de personas que, según sus propias declaraciones, buscan su ayuda para enfrentar enfermedades como el cáncer.
Durante su mensaje también hizo afirmaciones sobre la salud del papa León XIV, al asegurar que habría padecido cáncer de próstata con una posterior afectación pulmonar. Estas declaraciones corresponden a lo dicho por el sacerdote y no deben considerarse información médica confirmada.
De la jubilación a la polémica por la presa Solís-León.
El anuncio del retiro del Padre Pistolas se produce después de diversos episodios de confrontación pública, entre ellos el conflicto que protagonizó con la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, por el proyecto hídrico Solís-León.
La controversia estalló en noviembre de 2025, cuando durante una misa en Chucándiro, Michoacán, el sacerdote arremetió contra el proyecto del acueducto, al considerar que podría perjudicar el suministro de agua para campesinos y productores agrícolas de la región.
En su homilía utilizó expresiones ofensivas contra la mandataria y lanzó amenazas de violencia física si la obra continuaba.
Posteriormente, el propio religioso publicó un video en el que reconoció que se había excedido en sus expresiones y ofreció una disculpa. Sin embargo, el caso siguió su curso por la vía electoral.
En septiembre de 2026, el Tribunal Electoral del Estado de Guanajuato acreditó la existencia de violencia política contra las mujeres en razón de género atribuida al sacerdote y ordenó una disculpa pública institucional. Además, dio vista a la Secretaría de Gobernación para que determinara lo conducente, tomando en cuenta su condición de ministro de culto.
La gobernadora, por su parte, ha solicitado que se apliquen medidas más estrictas. En octubre de 2026 impugnó la resolución ante la Sala Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. También manifestó preocupación por videos difundidos en plataformas del sacerdote que, según denunció, la relacionaban falsamente con el crimen organizado.
Construirá una capilla y seguirá con sus actividades.
Lejos de anunciar un retiro absoluto, el Padre Pistolas aseguró que continuará activo y destacó las obras que, según dijo, ha impulsado en comunidades, entre ellas caminos y carreteras.
También se refirió a los cuestionamientos que ha recibido sobre el origen de los recursos empleados para realizar esos trabajos.
Con su jubilación anunciada, el Padre Pistolas plantea una nueva etapa en la que pretende combinar su vida en Chucándiro con la construcción de una capilla y la atención a personas enfermas.
Su retiro, sin embargo, llega en medio de una controversia pública y un procedimiento electoral que ha puesto bajo escrutinio sus declaraciones contra la gobernadora de Guanajuato. Mientras el sacerdote asegura que seguirá trabajando, el desenlace legal del caso permanece como un capítulo pendiente de esta historia.



