Con el Miércoles de Ceniza inician católicos la Cuaresma.
Files católicos se congregaron en las iglesias desde temprana hora para la imposición de la ceniza en la frente, una tradición que viene desde el Antiguo Testamento, donde se ponían ceniza en la cabeza como símbolo de penitencia y arrepentimiento.
De acuerdo al antiguo testamento, los judíos se cubrían la cabeza con cenizas como símbolo de arrepentimiento a sus pecados y para lograr un acercamiento con Dios.
Después de Cristo, en el siglo II, los cristianos se preparaban para la Pascua con dos días de ayuno y penitencia.
En el año 325 después de Cristo, el Concilio de Nicea, que fue la primera asamblea ecuménica de la Iglesia cristiana para unificar la doctrina, convocada por el emperador Constantino I en Nicea, actualmente Turquía, ya tenía conocimiento de la preparación de la Pascua con 40 días. La Cuaresma siguió entonces el modelo de Jesús, que pasó 40 días en el desierto, que coincide con los 40 años en el desierto del pueblo de Israel y los 40 días de ayuno de Moisés en el Sinaí y de Elías en el Horeb.
Desde entonces los católicos conservan la tradición de la imposición de la ceniza, solo evolucionó de ponerse en la cabeza a ponerse en la frente.
En el rito de imposición de la ceniza en la frente, los católicos reciben la frase ‘Arrepiéntete y cree en el evangelio’

