La Secretaría de Salud de Guanajuato informó que la prevención del embarazo en adolescentes continúa siendo una prioridad de salud pública, al destacar una reducción en la tasa específica de fecundidad entre menores de 19 años, resultado de las estrategias de orientación, prevención y acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.
El secretario de Salud del estado, Gabriel Cortés Alcalá, señaló que las acciones implementadas por el Gobierno de la Gente han permitido disminuir la tasa específica de fecundidad adolescente, la cual pasó de 41.7 en 2024 a 38.6 en 2025, reflejando una tendencia positiva en la reducción de embarazos en este sector de la población.
El funcionario destacó que en los Centros de Salud de la Gente se brinda información oportuna, orientación profesional y servicios accesibles para que las y los adolescentes puedan tomar decisiones informadas y responsables sobre su salud sexual y reproductiva.
Como parte de esta estrategia, la Secretaría de Salud cuenta con 80 Servicios Amigables distribuidos en el estado, espacios diseñados especialmente para ofrecer atención integral a adolescentes mediante consejería, educación sexual y métodos anticonceptivos gratuitos, con el objetivo de prevenir embarazos a temprana edad.
Asimismo, la dependencia impulsa el uso de métodos anticonceptivos de acción prolongada después del parto o cesárea para evitar un segundo embarazo durante la adolescencia. Durante 2025, esta estrategia alcanzó una cobertura del 90.66 por ciento entre las adolescentes que tuvieron un evento obstétrico.
Cortés Alcalá subrayó que estos resultados también son producto del trabajo coordinado entre las distintas dependencias estatales que integran el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo Adolescente (GEPEA), organismo que ha fortalecido las estrategias de prevención, ampliado la coordinación institucional y promovido acciones integrales para disminuir los embarazos en menores de 19 años.
La Secretaría de Salud reiteró que continuará impulsando políticas públicas enfocadas en la educación sexual, la prevención y el acceso gratuito a métodos anticonceptivos, con el propósito de que las y los adolescentes cuenten con las herramientas necesarias para ejercer una sexualidad informada, responsable y libre de riesgos.

