El diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba advirtió que el abasto de medicamentos para los años 2027 y 2028 vuelve a estar en riesgo debido a los retrasos del Gobierno federal en el proceso de compra consolidada y a la reducción del catálogo de medicamentos disponibles para pacientes del sector público.
El también secretario de la Comisión de Salud e integrante del Grupo Parlamentario del PAN señaló que el subsecretario Eduardo Clark anunció inicialmente que la convocatoria para la licitación sería publicada el 24 de marzo y posteriormente aplazó la fecha al 7 de mayo. Sin embargo, afirmó que ya transcurrió el mes de julio y el proceso continúa sin iniciar.
Ramírez Barba advirtió que cada día de retraso incrementa el riesgo de que fracase la compra de alrededor de 3 mil 600 millones de piezas de medicamentos previstas para los próximos dos años, lo que pondría en peligro la entrega oportuna de tratamientos a partir de enero de 2027.
«El problema no es nuevo. Desde 2018, los gobiernos de Morena han fallado en la planeación, compra, distribución y entrega de medicamentos. Hoy, nuevamente, millones de pacientes enfrentan incertidumbre por la negligencia del Gobierno», sostuvo el legislador.
Explicó que, de acuerdo con la versión oficial, el retraso obedece a que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público aún no autoriza la suficiencia presupuestal necesaria para iniciar la adquisición de medicamentos.
El legislador panista aseguró además que el sistema de IMSS-Bienestar mantiene pasivos por 112 mil millones de pesos con proveedores de medicamentos y servicios médicos, entre ellos distribuidores, laboratorios, empresas de hemodiálisis, bancos de sangre, servicios de anestesia, imagenología y radioterapia.
Afirmó que el Gobierno federal presumió ahorros en las compras consolidadas, pero terminó seleccionando proveedores que no cumplieron con las entregas, además de retrasar pagos y generar un desorden en el sistema de abastecimiento.
Ramírez Barba también cuestionó la reducción del catálogo nacional de medicamentos del sector público, al señalar que el propio IMSS-Bienestar disminuyó el número de claves disponibles de 2 mil 753 a mil 929 con el argumento de generar ahorros.
Consideró que esta decisión limita las opciones terapéuticas para los pacientes, especialmente aquellos que padecen hipertensión, diabetes, cáncer, VIH, enfermedades raras y otros padecimientos crónicos, quienes, aseguró, no fueron consultados sobre el cambio.
El diputado criticó además que no exista claridad sobre los criterios técnicos utilizados para reducir el catálogo y acusó que la medida restringe la libertad de prescripción de los médicos, al impedirles elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Asimismo, señaló que, con base en cifras oficiales, a junio de 2026 permanecían pendientes más de cinco millones de piezas de medicamentos por entregar y aseguró que el nivel real de surtimiento ronda el 70 por ciento, muy por debajo del 97 por ciento de abasto reportado por el Gobierno federal.
Finalmente, el legislador responsabilizó a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum por el riesgo de un nuevo desabasto, al considerar que hubo fallas en la planeación de las compras, se redujeron las alternativas terapéuticas y se comprometió el acceso de millones de mexicanos a sus tratamientos médicos.

