El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció la noche del viernes 1 de mayo su separación temporal del cargo, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) informara sobre el inicio de un proceso de investigación en la entidad, derivado de una solicitud del gobierno de Estados Unidos para su detención y eventual extradición por presuntos vínculos con el crimen organizado.
A través de un mensaje dirigido a la ciudadanía, el mandatario estatal aseguró que las acusaciones en su contra son “falsas y dolosas”, y afirmó contar con una trayectoria de trabajo que respalda su integridad. “Tengo la conciencia tranquila”, expresó, al tiempo que sostuvo que podrá ver “de frente” a su familia y al pueblo sinaloense.
Rocha Moya subrayó que no permitirá que su caso sea utilizado para afectar al movimiento político al que pertenece, y defendió los cambios impulsados en el país en los últimos años. Asimismo, manifestó su disposición a colaborar con las autoridades y demostrar su inocencia conforme avance el proceso.
‘No voy a permitir que me utilicen para dañar al movimiento al que pertenezco y que ha cambiado para bien’ dijo.
Como parte de esta decisión, informó que presentó ante el Congreso del Estado la solicitud de licencia temporal para separarse de su cargo mientras se desarrollan las investigaciones, con el objetivo dijo, de facilitar la actuación de las instituciones de justicia.
‘Informo al pueblo de Sinaloa que hoy presenté ante el Congreso del Estado, la solicitud de licencia temporal al cargo de gobernador mientras duré el proceso de investigación y lo hago desde mi profunda convicción republicana, lo anterior también lo hago con la finalidad de facilitar la actuación de las autoridades mexicanas en el proceso de investigación ya citado’
El anuncio marca un giro relevante en la vida política de la entidad, en medio de un contexto de atención nacional e internacional por los señalamientos y el desarrollo del proceso legal.

