El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una nueva controversia internacional tras lanzar duras críticas contra el Papa León XIV, luego de que el pontífice encabezara el pasado sábado una vigilia de oración por la paz ante la guerra en Medio Oriente.
A través de sus redes sociales, Trump calificó al Papa como “débil”, cuestionando su postura frente al conflicto y generando una ola de reacciones tanto en el ámbito político como religioso. La tensión aumentó cuando el mandatario publicó una imagen que rápidamente se volvió viral y provocó indignación entre diversos sectores de la comunidad cristiana.
En la imagen, algunos usuarios interpretaron que el presidente se representaba a sí mismo como Jesucristo, lo que fue considerado ofensivo por creyentes que señalaron una falta de respeto hacia los símbolos religiosos. Las críticas no se hicieron esperar, y líderes de opinión así como fieles expresaron su descontento ante lo que calificaron como una acción inapropiada.
Ante la polémica, Trump salió a aclarar la situación, asegurando que la imagen fue malinterpretada. Según explicó, no se representó como una figura religiosa, sino como un médico de la Cruz Roja, en referencia —dijo— a su intención de “ayudar” en medio de la crisis internacional.
Pese a la aclaración, el incidente ha reavivado el debate sobre los límites del discurso político en temas religiosos y la sensibilidad que estos generan en la opinión pública global.
Finalmente el Presidente Trump borró la controversial imagen de sus redes sociales.

