La comunidad católica de La Laborcita se encuentra consternada luego de que el templo del Señor de los Remedios fuera atacado, dejando daños en la puerta del inmueble y en imágenes religiosas que se encontraban en su interior.
El hecho fue confirmado por el secretario de Gobierno de Guanajuato, Jorge Jiménez Lona, quien informó que las autoridades estatales ya establecieron comunicación con representantes de la Iglesia para conocer los detalles de lo ocurrido y dar seguimiento al incidente.
Jiménez Lona señaló que las autoridades eclesiásticas se encuentran revisando la situación, mientras se mantiene la atención sobre los daños ocasionados al recinto religioso.
Por su parte, el párroco Jesús Ibarra, del Señor de la Misericordia, lamentó profundamente lo ocurrido y señaló que el ataque afectó no solamente el inmueble, sino también a una comunidad que se preparaba para celebrar la recuperación del templo.
“Lamentablemente nos quemaron la puerta, quemaron los santos; fue un acto de desprecio a nuestra fe y es algo muy lamentable”, expresó el sacerdote, al dirigirse a los fieles tras lo sucedido.



El párroco hizo un llamado a la comunidad a mantener la oración y pidió también por las personas responsables del ataque.
“Pedimos a todos ustedes sus oraciones, para que el Señor perdone a las personas que hicieron todo esto, y a la comunidad lastimada por lo acontecido, el Señor nos dé la gracia de poder recuperarnos por esta situación”, manifestó.
De acuerdo con el sacerdote, el templo se encontraba en proceso de restauración y estaba previsto que fuera bendecido nuevamente el próximo domingo 11 de octubre. Sin embargo, los trabajos y la preparación para este momento fueron interrumpidos por el acto vandálico.
El ataque generó preocupación entre los habitantes de La Laborcita, quienes ahora esperan la recuperación del recinto y el esclarecimiento de lo ocurrido.
Mientras las autoridades eclesiásticas realizan la revisión correspondiente, el llamado de la comunidad religiosa es a mantener la unidad y la oración, en espera de que el templo pueda volver a abrir sus puertas y recibir nuevamente a los fieles.



